Decía Machado, ilustre literato de ésta, tierra española, que hay dos clases de hombres: los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas. Ahora bien el disentimiento que parece acaecerse entre tantas y distintas almas, erradica en la posesión o bien de la teoría o bien de la práctica mas nunca de relación entre ambas variables.
Por ello es por lo que se hace
patente la necesidad de una brújula que oriente el sentir humano, la ética, que
es a su vez fundamento y esencia de los valores que sustentan a la Unión
Europea. En definitiva, la misión de
Europa en el siglo XXI es: ofrecer paz, prosperidad y estabilidad a sus
ciudadanos; velar por que sus ciudadanos puedan vivir con seguridad; promover
un desarrollo económico y social equilibrado y sostenible, el cuidado del medio
ambiente, el respeto de los derechos humanos y la economía de mercado social,
adquirir visibilidad internacional… pero sobre todo hablar a una sola voz, la voz de un continente unido.
A raíz de tales aclaraciones han surgido en España organismos que han
sido financiados con fondos europeos y que día a día se hacen valedores del
título que les consigna como garantes de la estabilidad social. Entre otros,
destacan:
-
Fundación ONCE y fondo social Europeo: Durante los
últimos 15 años, la Fundación ONCE ha gestionado cerca de 400 millones de euros
del Fondo Social Europeo (FSE). gracias a esta financiación, 230.000 personas
con discapacidad han tenido la oportunidad de participar en programas de
empleo, de las que 60.000 han conseguido trabajo. Cada uno de los proyectos que
se han llevado a cabo han sido muy diferentes, pero todos han logrado
resultados positivos puesto que la única discapacidad en la vida es una mala
actitud.
-
Enterprise Europe Network (EEN): la red de
centros Enterprise Europe Network (EEN) de
la Unión Europea (UE) ha ayudado a empresas y emprendedores a aprovechar las
oportunidades del mercado único. La razón de esta especialización es dar un
servicio personalizado: todos los miembros tienen una larga experiencia en
asesoramiento a empresas de su región, por lo que conocen en profundidad las
fortalezas y necesidades tanto del mercado local como las empresas de la zona.
“Despacito y buena letra, que el
hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas” para concluir, de nuevo Machado
es quien nos abre los ojos al entendimiento por medio de estos vocablos tan
suyos que aluden a la constante práctica de la virtud que fomenta la Unión
Europea pero que, a su vez, ha de llevarse a cabo con el mayor espíritu de
rectitud posible y siempre anteponiendo las necesidades del prójimo a las de
uno mismo porque así es como debe funcionar la sociedad vigente.
Adjuntamos un enlace directo a la pagina web de la institución ONCE en la que se pueden encontrar las distintas ayudas que la Unión Europea ofrece.
Rocío García Solbes
